Contaminantes Químicos
Sílice
La sílice, o dióxido de silicio (SiO2), es un componente básico de la tierra, arena, granito y otros muchos minerales que puede presentarse en forma cristalina o amorfa (no cristalina), tanto en depósitos sedimentarios naturales como en productos creados artificialmente. Asimismo, la sílice libre cristalina se puede presentar en forma de cuarzo, cristobalita o tridimita, siendo el cuarzo la forma más común de sílice cristalina, encontrándose en la mayoría de los distintos tipos de roca
La silicosis es una enfermedad fibrótica de los pulmones causada por la inhalación, retención y reacción pulmonar a la sílice cristalina. A pesar de conocer la causa de este proceso, exposiciones respiratorias a polvos que contienen sílice, esta enfermedad pulmonar profesional grave y potencialmente mortal sigue siendo prevalente en todo el mundo.
La exposición a partículas de sílice cristalina de tamaño respirable (diámetro aerodinámico de 0,5 a 5 μm) se asocia a los trabajos de minería, canteras, perforación, construcción de túneles y limpieza mediante abrasión a chorro con materiales que contienen cuarzo (limpieza con arena), canteros y los trabajadores de cerámicas, fundiciones,…También es destacable la exposición a sílice cristalina en la fabricación de tableros de aglomerados de cuarzo así como en elaboración de piezas de compactos de cuarzo en talleres de marmolería debido a la sustitución de granitos y mármoles por compactos de cuarzo con un contenido en cuarzo de entre el 70 y 95 % en peso.
¿Por qué se debe evaluar?
Según el RD 374/2001, de 6 de abril, sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo, el empresario deberá determinar si existen agentes químicos peligrosos en el lugar de trabajo. Si así fuera, se deberán evaluar los riesgos para la salud y seguridad de los trabajadores, originados por dichos agentes. Esta evaluación deberá incluir la medición de las concentraciones del agente en el aire, en la zona de respiración del trabajador.
¿Cómo puede ayudarle ASEM Prevención?
La metodología de la evaluación consta de las siguientes etapas:
- Identificación de los puestos de trabajo donde puede estar presente el contaminante, ya sea por que se genera en las tareas realizadas o por otra causa.
- Estudio preliminar de las tareas realizadas en el puesto de trabajo y las condiciones en las que se realizan para determinar si puede haber exposición o no al contaminante.
- Definición de la estrategia de medición para determinar el número de muestras a tomar y los parámetros del muestreo (tipo de soporte o filtro, volúmenes de aire a captar, caudales de aspiración, tiempos de muestreo, etc...).
- Medición del nivel de concentración mediante la utilización de los equipos necesarios (bombas de aspiración aire, filtros de captación del contaminante).
- Análisis de las muestras en laboratorios acreditados.
- Comparación de los valores de concentración obtenidos con los valores límites ambientales (VLAs) correspondientes.
A partir de los resultados obtenidos, en ASEM Prevención se proponen diferentes medidas correctoras para eliminar o minimizar el riesgo que incluyen desde medidas de carácter organizativo (rotación y reducción de la carga de trabajo), o técnico (sistemas de ventilación, sistemas de extracción localizada, etc.) y centradas en el trabajador (utilización de equipos de protección individual como mascarillas respiratorias, etc.).
Instrumentación utilizada
En ASEM Prevención disponemos de los equipos necesarios para la realización de mediciones de polvo:
- Bombas de aspiración unipersonales APEX de CASELLA para la captación de aire.
- Líneas de muestreo. Actúan como nexo de unión entre la bomba de aspiración y los filtros que retienen el contaminante.
- Filtros o soportes de captación del contaminante. Se colocan a la altura de las vías respiratorias del trabajador. En el caso concreto de la sílice cristalina se deben utilizar ciclones para la captación de la fracción respirable que se define como la fracción de la masa de las partículas inhaladas que penetran en las vías respiratorias no ciliadas.