Informes área ergonomía
Confort Térmico
El confort térmico puede definirse como la manifestación subjetiva de conformidad o satisfacción con el ambiente térmico existente. Este confort térmico está directamente relacionado con el balance térmico del cuerpo humano, que depende de una serie de factores como son la actividad física, de la vestimenta, y de parámetros ambientales como: la temperatura del aire, la temperatura radiante media, la humedad y la velocidad del aire.
¿Por qué se debe evaluar?
En cumplimiento del Real Decreto 486/1997, disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, y de las obligaciones establecidas en el artículo 16 de la Ley 31/1995, la exposición a las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no debe suponer un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores.
Asimismo, y en la medida de lo posible, las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no deben constituir una fuente de incomodidad o molestia para los trabajadores.
En muchos lugares de trabajo (oficinas, hospitales, tiendas, etc.), las condiciones ambientales, sin ser un peligro para la seguridad y salud de los trabajadores, pueden originar molestias o incomodidades que afecten a su bienestar, a la ejecución de las tareas y al rendimiento laboral.
Para conocer si las condiciones ambientales son confortables o, por el contrario, pueden producir molestias o incomodidad a los trabajadores, es conveniente utilizar un método de valoración.
¿Cómo puede ayudarle ASEM Prevención?
Debido a la variabilidad psicofisiológica del ser humano, es prácticamente imposible conseguir que en un colectivo de personas, cualesquiera que sean las condiciones ambientales de referencia, la totalidad de las mismas manifiesten sentirse confortables en una situación microclimática dada.
Para los locales cerrados, se recomienda utilizar los índices de confort térmico PMV y PPD, según se recoge en la norma UNE-EN ISO 7730:2006 "Ergonomía del ambiente térmico. Determinación analítica e interpretación del bienestar térmico mediante el cálculo de los índices PMV y PPD y los criterios de bienestar térmico local", que desarrolla el método de Fanger.
A partir de la información relativa a la vestimenta, la tasa metabólica, la temperatura del aire, la temperatura radiante media, la velocidad relativa del aire y la humedad relativa o la presión parcial del vapor de agua, el método calcula dos índices denominados Voto medio estimado (PMV-predicted mean vote) y Porcentaje de personas insatisfechas (PPD-predicted percentage dissatisfied), valores ambos, que aportan información clara y concisa sobre el ambiente térmico a evaluar.
Instrumentación utilizada
Para la medición de la temperatura de aire seco, humedad y velocidad del aire disponemos de termohigroanemómetro. En el caso en que se necesite medir la temperatura radiante o de globo se utilizará un monitor WBGT.