Informes área de higiene
Estrés térmico
El conjunto de variables termohigrométricas correspondientes a un puesto de trabajo constituye su ambiente térmico. El valor de cada una de ellas, combinado con la actividad propia del trabajo (sedentaria, moderada, intensa), el tipo de vestido y las características individuales de las personas expuestas, origina diferentes grados de aceptabilidad de los ambientes. El ambiente térmico puede suponer un riesgo a corto plazo cuando las condiciones son extremas (ambientes muy calurosos o muy fríos), originando, por ejemplo, el golpe de calor cuando el organismo está sometido a ambientes calurosos combinados con actividades físicas intensas.
¿Por qué se debe evaluar?
El Real Decreto 486/1997 de 14 de abril sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo establece la obligatoriedad de evaluar este tipo de riesgos en aquellos puestos de trabajo en los que se den las condiciones que los generan.
¿Cómo puede ayudarle ASEM Prevención?
En ASEM Prevención podemos aplicar diferentes métodos para la evaluación del riesgo por estrés térmico, entre los cuales destacan el Índice de Sudoración Requerida (SWreq) y el Indice WBGT (Wet Bulb Globe Thermometer). Este segundo método, recomendado por la Guía técnica de Lugares de Trabajo que desarrolla el RD 486/1997, combina la medida de una magnitud climática básica, la temperatura, con dos magnitudes climáticas derivadas, la temperatura húmeda natural y la temperatura de globo. La determinación de estros tres parámetros permite determinar el índice WBGT para el puesto de trabajo en estudio, que a continuación se compara con valores de referencia para determinar el nivel de riesgo.
Instrumentación utilizada
En ASEM Prevención disponemos de los equipos necesarios para la realización de estas mediciones, como por ejemplo el medidor de estrés térmico CASELLA modelo Microtherm Heat.
A partir de los resultados obtenidos, en ASEM Prevención se proponen diferentes medidas correctoras para eliminar o minimizar el riesgo que incluyen desde medidas de carácter organizativo (rotación y reducción de la carga de trabajo), o técnico (sistemas de ventilación, refrigeración, aislamientos térmicos o protecciones radiantes, etc.) y centradas en el trabajador (aclimatación, reconocimientos médicos específicos, etc.).